Si algo queda claro es que nuestros amigos de cuatro patas nos dan muchas alegrías a lo largo de los años en que compartimos con ellos. Traen alegría y movimiento al hogar y son capaces de alegrarnos el día, aunque nos encontremos de bajón. Los queremos con locura, por lo que es habitual que nos preocupemos de vez en cuando por su estado de salud, especialmente cuando notamos cambios notables en su conducta o en sus hábitos.
Por este motivo, en este artículo vamos a tratar de explicar una de las preguntas más habituales que nos encontramos en relación a nuestros amigos caninos y es si ocurre algo o no cuando le suenan demasiado las tripas. No obstante, antes de empezar, debemos decir que este es un artículo informativo y que en absoluto puede sustituir la opinión de un profesional veterinario. Por ello, ante todo, si tienes dudas, lo primero que debes hacer es consultarlo con un especialista.
Causas normales por las que a un perro le suenan las tripas
Los ruidos de las tripas de un perro son parte normal de su anatomía y de su fisiología. Lo más habitual es que se deban a los movimientos intestinales, que permiten que los alimentos se digieran mejor durante el proceso digestivo. Por este motivo, los ruidos más notorios se suelen dar en algunos perros unos minutos después de haber ingerido una cierta cantidad de alimentos.
Del mismo modo, una vez que los alimentos han pasado a través del aparato digestivo, también debes tener en cuenta que los gases se acumulan en el tubo digestivo y las tripas del perro pueden producir estos ruidos tan característicos. A priori, esto no debería ser preocupante, ya que es parte del proceso normal de fermentación que ocurre en el colon.
Sin embargo, esto puede ser más pronunciado en algunos perros dependiendo de la dieta y del tipo de alimentos que ingieren, así como de la sensibilidad gastrointestinal de cada uno de ellos, ya que, como veremos más adelante, podría ser indicativo de algún tipo de intolerancia alimentaria.
Al igual que nos ocurre a nosotros, a nuestros amigos de cuatro patas también les ruge el estómago cuando tienen hambre. Por ello, es normal que un poco antes de la hora de la comida, a un perro le suenen las tripas de una manera notable. Esto se debe a que, cuando su estómago está vacío se producen borborigmos para liberar gases, así como para recoger los últimos restos de comida que han quedado tras la última digestión.
Del mismo modo, también se puede deber a la ingesta de aire por parte de ciertas razas de perros mientras comen o beben. Del mismo modo, la comida de baja calidad y los cambios en la alimentación también pueden favorecer que a un perro le suenen las tripas.
Causas patológicas por las que a un perro le suenan las tripas

Como hemos comentado con anterioridad, el hecho de que a un perro le suenen las tripas puede ser indicativo de la existencia de una alergia o intolerancia. En el primer caso, los síntomas aparecen en un plazo inferior a las dos horas tras haber ingerido ciertos tipos de alimentos y en el segundo, los síntomas pueden tardar desde las dos horas tras haber comido hasta los 3 días posteriores a su consumo.
Entre los alimentos que pueden provocar con mayor frecuencia este tipo de problemas en perros se encuentran aquellos que presentan un elevado contenido de proteínas, como la ternera, el cordero, el pollo, las carnes de res, los productos lácteos, los huevos, el pescado, el trigo, el maíz y la soja.
No obstante, además de las intolerancias alimentarias, pueden existir otras que pueden variar dependiendo del nivel de gravedad. Desde intoxicaciones alimentarias hasta inflamaciones intestinales u obstrucciones del tracto digestivo, hasta infecciones bacterianas o víricas, pueden hacer que a nuestro amigo de cuatro patas le suenen las tripas más fuertes de lo habitual.
Este tipo de problemas, además, suele ir acompañado de otros síntomas, tales como falta de apetito, vómitos, diarrea, cansancio extremo y otros tipos de cambios en su comportamiento a los que debes estar alerta. Por este motivo, si detectas cualquier cosa anormal, lo más recomendable es que lleves a tu amigo perruno al veterinario para proporcionarle el tratamiento adecuado para que se recupere lo más pronto posible.
En caso de dudas, lo recomendable es acudir al veterinario

Aunque lo hemos comentado con anterioridad, debemos poner el foco en la importancia de acudir al veterinario si crees que puede ser un problema grave. Si se trata de una intolerancia o de una alergia alimentaria, seguramente te recomendará retirar de su dieta algunos alimentos que suelen causar más problemas en los perros, como aquellos que son ricos en proteínas.
Sin embargo, si se trata de una infección bacteriana o vírica, o cualquier otro problema, también dará con el diagnóstico adecuado para proporcionarle el tratamiento adecuado para aliviar los síntomas y hacer que su estado de salud vuelva a ser el de siempre. Para aliviar un poco la preocupación, debemos comentar que la existencia de ruidos en las tripas, en la mayoría de los casos no es indicativo de que le ocurre algo a tu amigo perruno, aunque pueda darse el caso de que sí lo sea.
Por ello, volvemos a insistir en que este artículo es meramente informativo y que no debe sustituir la opinión de un veterinario, por lo que, en caso de duda, no dudes en hacerle una revisión a tu amigo de cuatro patas para descartar problemas.
Para finalizar, podemos decir que el hecho de que las tripas de tu perro suenan no siempre debe ser motivo de alarma. Estos sonidos son una parte natural del proceso digestivo y pueden estar relacionados con la alimentación, la actividad física y otros factores normales. Sin embargo, en casos de síntomas graves, intolerancias, alergias o si detectamos cambios en el comportamiento, es vital consultar al veterinario.
La salud de tu compañero peludo es primordial y obtener el diagnóstico adecuado asegurará su bienestar. Recuerda que este artículo es una guía informativa, pero la opinión de un profesional siempre es esencial para cuidar a tu amigo de cuatro patas.